Sodi y Orva帽anos
Plaza P煤blica /
Miguel 脕ngel Granados Chapa
El t铆tulo de esta columna no corresponde a una raz贸n social o a la denominaci贸n de un despacho de contadores o de abogados. Est谩 formado por los apellidos de dos jefes delegacionales electos que fueron postulados por el PAN, que obtuvieron m谩s votos que sus contendientes, que por ello recibieron la constancia de mayor铆a y que, sin embargo, podr铆an no asumir sus cargos el pr贸ximo 1o. de octubre ya que la elecci贸n en que triunfaron podr铆a ser invalidada. Es que gastaron de m谩s, excedieron el l铆mite de gastos de campa帽a, sin respetar el cual la contienda se vuelve inequitativa.
Lo peor para Demetrio Sodi y Carlos Orva帽anos, que buscaron gobernar a las delegaciones Miguel Hidalgo y Cuajimalpa, respectivamente, es que si los tribunales electorales ante los que est谩n por acudir decretan la nulidad de su elecci贸n, no podr谩n presentarse de nuevo como candidatos, ni su partido participar铆a en los comicios extraordinarios a que se convoque. La gravedad de la sanci贸n hace dif铆cil que la justicia electoral, en cualquiera de sus dos niveles, local y federal, acuerde la anulaci贸n de los comicios. Eso, sin embargo, deber铆a hacer ante el exceso, el abuso en que incurrieron ambos candidatos, extremo que est谩 ya probado por el Instituto Electoral del Distrito Federal. Este 贸rgano cumpli贸 el papel que la ley le asigna: verificar el gasto de campa帽a de todos los candidatos a las 16 jefaturas delegacionales y a las 40 diputaciones locales de mayor铆a, y encontr贸 que las delegaciones citadas a Sodi y Orva帽anos se fueron de largo con sus recursos. Al IEDF le compete solamente declarar el hecho y al tribunal local sacar la consecuencia, que no puede ser otra que invalidar la elecci贸n.
Para impedir que lo haga, Orva帽anos y Sodi impugnar谩n a m谩s tardar pasado ma帽ana la declaratoria del 贸rgano electoral. Tambi茅n lo har谩n Ana Gabriela Guevara, que fue derrotada por Sodi, y el PRD, que la hizo su candidata. Es que a la ex campeona de atletismo y a ese partido el dictamen sobre el gasto del candidato panista les parece err贸neo, porque la oficina de fiscalizaci贸n del IEDF asign贸 a un rengl贸n muy notorio del gasto de Sodi un costo muy por debajo del de mercado. El portal de Sodi en la red, que transmit铆a en tiempo real las actividades del candidato, dice el PRD que lejos de costar 30 mil pesos, monto que le asign贸 el 贸rgano electoral, puede costar mucho m谩s, hasta 2 millones de pesos. Un alegato perredista consigui贸 que el dictamen incluyera un costo estimado a una entrevista que el 23 de mayo hicieron a Sodi comentaristas de futbol, lo que fue interpretado, con justeza me parece, como compra de tiempo para propaganda electoral en ese medio, lo que est谩 prohibido por la ley.
Si bien por su naturaleza ese lance del aspirante postulado por el PAN no consta en un contrato que ser铆a la prueba irrefutable de la infracci贸n a la ley, hay una prueba presuncional en su contra. A diferencia de lo que la televisora y Sodi han dicho, que la conversaci贸n surgi贸 de manera casual, s贸lo porque el candidato se hallaba en el estadio de la Universidad Nacional presenciando un partido de futbol, en la p谩gina web del pol铆tico (al que todo candidato con pretensiones de modernidad debe solicitarle de aqu铆 en adelante las se帽as de la empresa que mont贸 su portal a precio de ganga) apareci贸 el encuentro como una cita establecida con anterioridad y con prop贸sito convenido.
Aun si no se incluye la cifra, cercana a un mill贸n de pesos, que se calcula cost贸 la breve pero eficaz conversaci贸n y aun si se deja en 30 mil pesos el costo de operaci贸n del portal, el gasto de Sodi fue mayor que el permitido por la ley, y as铆 lo hizo constar el Instituto Electoral del DF, por m谩s que lo hiciera en sesiones desordenadas. El PAN alegar谩 que el dictamen, o por lo menos el reporte t茅cnico de la oficina fiscalizadora, tiene un sesgo partidista y por eso carece de objetividad y no es equitativo. Los abogados del PAN deber谩n formular ese cargo con cuidado, pues se les puede revertir arguyendo el probable conflicto de intereses que permanentemente, pero con mayor raz贸n en este caso particular, afecta a una consejera y al PAN. Ocurre que Carla Humphrey, integrante del consejo del IEDF, y Roberto Gil, que representa al PAN en el Consejo General del IFE, est谩n casados y podr铆a alegarse que el v铆nculo matrimonial afecta la independencia del criterio de la consejera.
Cuando apenas se est谩 notificando a las partes la resoluci贸n sobre el gasto de Sodi y Orva帽anos, ser铆a irresponsable avizorar el sentido del fallo del Tribunal Electoral del DF y el que a su turno, pues seguramente ser谩 invocado, expida en 煤ltima instancia el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci贸n. Eso no obsta para que la sociedad pueda reprochar a ambos candidatos a delegados su falta de respeto a la legalidad. Aunque Orva帽anos alarde贸 durante su campa帽a de apoyos especiales que recib铆a de empresarios de gran poder econ贸mico e influencia pol铆tica, el gastar de m谩s debe serle enrostrado con mayor fuerza a Sodi, porque acaso lo hizo deliberadamente, seguro de no ser pillado en la maniobra.
El a帽o antepasado, meses despu茅s de haber perdido la Jefatura de Gobierno a que aspir贸 tambi茅n presentado por el PAN (circunstancia que hay que precisar, pues la veleidad pol铆tica de Sodi puede inducir a confusi贸n), en una conferencia en la Universidad de Yale Sodi se expres贸 con gran desparpajo sobre la facilidad de gastar en campa帽a m谩s de lo autorizado. Reconoci贸 haberlo hecho en 2006. 驴Por qu茅 no en 2009 tambi茅n?
Caj贸n de Sastre
El mismo martes en que los lectores de Reforma -y los de El Siglo de Torre贸n, donde tambi茅n aparece la Plaza P煤blica- leyeran en esta columna un sumario resumen de los secuestros que han tenido lugar en esa ciudad coahuilense, como muestra del clima de inseguridad que all铆 se resiente, aquel diario, caracter铆stico de la Comarca Lagunera, sufri贸 un atentado que caus贸 da帽os materiales de consideraci贸n en la fachada del edificio pero por fortuna ninguna persona padeci贸 lastimaduras. Con armas de alto poder (AK-47 y AR-15) se da帽贸 la sede de ese diario, que apareci贸 por vez primera el 28 de febrero de 1922 y desde entonces ha sido "defensor de la comunidad". Repudiamos el atentado y expresamos nuestra solidaridad a los propietarios y el personal de ese diario. Hace poco las autoridades dijeron haber detenido a los asesinos de Eliseo Barr贸n, periodista de otro diario de esa ciudad, La Opini贸n-Milenio. Esperamos que tambi茅n se capture a los agresores de El Siglo de Torre贸n.

